Casos de éxito
Conocé a algunas de las traductoras ACMERS que vencieron el miedo a la especialización, crearon una marca personal distintiva y hoy trabajan con clientes rentables.
“Hice una asesoría con Delfi hace tres años. Fui implementando poco a poco sus sugerencias y eso me llevó a resultados concretos al conseguir clientes gracias a sus comentarios y aportes. La recomendé a otra colega y la recomiendo sin dudar a quien quiera mejorar el marketing para ofrecer sus servicios. Ahora seguimos trabajando juntas y estoy segura de que en poco tiempo lograré mis objetivos. Las animo a que confíen en su propuesta; realmente es diferente y útil en la práctica”.
“La ACME fue una de las mejores inversiones que hice en lo profesional. Con Delfi armé mi presentación para clientes directos, que quedó espectacular, pero con los años igualmente lo fui modificando y poniendo más bonito. Eso es lo que les envío a potenciales clientes, además del enlace a mi LinkedIn (que también hice con ella y fui retocando) y un mail bien enfocado en el destinatario y en cómo puedo ayudarlos a lograr lo que quieren (que también aprendí a hacerlo en la ACME). Más allá de las flores que le tiro a Delfi, que nunca están de más, es eso lo que me ayudó a conseguir la mayor parte de los proyectos que hice hasta ahora. El método que me transmitió Delfina en la ACME hace que literalmente destaque entre decenas de personas que se postulan, y los clientes me lo han hecho saber”.
“Antes de la ACME me llevó meses reunir 6 respuestas negativas. Ahora tengo 24 respuestas en total: clientes que me piden tarifas o aceptan hacer una llamada de descubrimiento de mis servicios”.